29 Jul 2019

Trigo: la siembra va a ritmo vertiginoso y se espera otra cosecha récord

Una producción indiferente al clima electoral. Proyectan 21 millones de toneladas y otra suba de precios por los calores y la sequía que afectan a varios países. CLARÍN

Con retenciones y trabas a la exportación, pocos cultivos vivieron la sangría que padeció el trigo cuando Guillermo Moreno era secretario de Comercio. Argentina, que destinaba una superficie de millones de hectáreas a la siembra del cereal, la redujo a la mitad y países que nos compraban, como Brasil, abrieron sus puertas al cereal de EE.UU. La siembra de trigo avanza estos días a ritmo vertiginoso, pese a que cuando se coseche en Navidad, la Casa Rosada podría tener otro inquilino, proclive a una política bien distinta hacia a la que ejecutó hacia el campo Mauricio Macri. Y en ese caso, venderían el cereal en otro contexto.

“En el campo lo único que sabemos hacer es invertir y producir”, dijo a Clarín Daniel Pelegrina, presidente de la Rural, al explicar una cosecha que se encaminaría a romper otro récord. Según sus cálculos, es probable que supere las 19,5 millones de toneladas de 2018. Se proyectan 6,5 millones de hectáreas sembradas y 21 millones de toneladas de trigo.

David Hughes, presidente de Argentrigo que cobija a la cadena productiva del trigo, habla de una metodología que es de mucha ayuda en estos casos. “Se hacen contratos de cobertura por los cuales se comprometen volúmenes a un determinado precio ante los exportadores. Luego el productor puede darse vuelta, ir al banco y recibir dinero a cambio de ese contrato. Será el exportador quien asuma al final el compromiso con el banco. De esta manera se minimizan los riesgos. El grueso del trigo se comercializará de esta manera y antes de cualquier cambio en la Casa Rosada”, aseguró a este diario. La estrategia parece dar en el blanco.

En cuanto a un cambio en las reglas de juego, en el campo creen que con el receso de verano del Congreso, recién podrían llegar a concretarse en marzo de 2020, cuando el cultivo ya estaría completamente vendido.

A eso se añade un precio limpio, descontadas las retenciones de $ 4 por dólar, de entre US$ 160 a US$ 165 por tonelada, que encendió el apetito por el cultivo. “Es algo inferior a las cotizaciones excepcionales del año pasado pero sigue siendo atractivo”, añade Hughes. Calculan que se empieza a ganar plata con el trigo a partir de los 2.000 kilos por hectárea. El rinde promedio es 3.500 kilos.

Un dato: al compás del cambio climático y las elevadas temperaturas y sequía en Australia y en muchos países de la Unión Europea, algunos expertos esperan otro repunte de la cotización del cereal.

Por cierto, el trigo se ha transformado en un cultivo que requiere más cuidados con la aplicación de fertilizantes y la prevención al ataque de hongos e insectos. Pero este cereal, originario de la antigua Mesopotamia egipcia, sabe retribuirlo con mayores rindes.

Otra novedad es la expansión del trigo hacia el norte de la provincia de Buenos Aires desde la zona de Necochea, bien al sur, donde jamás se perdió una cosecha. En el norte provincial le habrían encontrado la vuelta. Actualmente el 70% del cereal sale desde el puerto de Rosario.